Los puentes de San Miguel, Trisla y Puente Nueva, en las afueras de Sasamón, son estructuras que reflejan la rica herencia arquitectónica de la región. Aunque se les atribuye orígenes romanos, estudios recientes sugieren que su construcción es medieval, erigido sobre cimientos romanos. Estos puentes han sido testigos de eventos históricos y han servido de vía de comunicación a lo largo de los siglos.
Segisama Julia fue un enclave estratégico durante las guerras cántabras bajo el mando de Octavio Augusto. Su importancia llevó a la construcción de infraestructuras claves, como calzadas y puentes, para facilitar el movimiento de tropas y mercancías. Es posible que estos puentes medievales se levantaran sobre estructuras romanas preexistentes. A lo largo de los siglos, los puentes han sufrido modificaciones y restauraciones, para mantener su funcionalidad y adaptarse a las demandas de transito.